¿Y si todo el año fuera verano?

Todavía queda verano. 
Pensó mientras pisaba la arena y veía cómo su marido se sumergía en el mar. 
Pero ella se refería a algo más. 
No paraba de tener la misma conversación con personas diferentes.
“Esto se nos acaba”.
“La ultima semana ya”.
“Qué rápido pasan los día”.
Mientras ella siempre contestaba lo mismo:
“Todavía queda verano”.
Hasta el último día.
Hasta el último rayo de sol.
Queda verano.
Y cuando se termina.
También queda.
Porque solo él da paso al otoño.
Como quien nos presenta al amor de nuestra vida.
Sabiendo que pensaremos menos en él.
“De otra manera.
Si fuera eterno,
no se llamaría verano”
pensaba para sí misma.
Y de pronto,
mientras jugaba con los pies en la arena.
Encontró una nota:
Pequeña.
Doblada.

"Encuéntrate conmigo.
Cada día.
Solo dime hora y lugar".

Era el sol.

Desde entonces se encuentran en cada atardecer.
Todos los días del año.