Así nace Kotidiano

Kotidiano nació como todas las cosas importantes.
Sin darme casi cuenta.
Pero en el momento adecuado.
Como cuando conoces al amor de tu vida.
Sin esperarlo.
Y algo en tu mente te dice que esa es la persona.
Aunque ya lo supiera tu corazón.
Kotidiano lleva en mi cabeza probablemente
desde el día que perdí todo aquello a lo que no había prestado casi atención
y de un día para otro, se convirtió en lo más importante.
De repente, dejé de oler la colonia de mis hijos por la mañana.
Ya no tenía prisas a primera hora.
No llegaba tarde a nada.
Ya no me subía a mi coche.
Ni ponía la radio...
Una normalidad que dejó de serlo pero que sin embargo continuaba allí afuera.
Al otro lado de las ventanas.
En manos de los demás.
Y sin que se dieran cuenta.
Así que cuando la recuperé,
me prometí a mí misma que nunca la dejaría ir.
Que sería más consciente.
Que estaría pendiente de ella.
y que la valoraría con tantas fuerzas como la eché de menos.
Desde entonces,
dormir en mi cama,
abrir las persianas,
y desayunar con los míos,
se convirtió en algo extraordinario.
Desde entonces,
grabo cada sonrisa en mi mente,
venga de quien venga.
Agradezco estar bien
y le doy a mis días la importancia que tienen 
sin esperar a que lleguen otros,
que sin saber por qué,
imaginamos mejores.
Desde entonces,
el regalo es hoy.
Durante años, utilicé mis RRSS para intentar que los ojos de los demás vieran como los míos.
Pero sin la necesidad de perder nada.
Kotidiano es un paso más en esa manera de contar cómo entiendo la vida.
En los Encuentros, lo haremos mirándonos a los ojos.
Y de la mano de expertos que nos harán volver a casa sintiendo que tenemos mucho más de lo que imaginamos.
Y mientras nos vamos conociendo en persona,
Lleva Kotidiano llevará el mismo mensaje en forma de poemas que llegarán con cada una de las prendas. 
Porque las cosas bonitas, suceden un día cualquiera.
y me gustaría que así lo sintierais antes de enfundaros un vestido con el que estoy segura viviréis cosas maravillosas.
Aspiro a que los lavéis mil veces.
Y que os sintais así cada una de ellas.
Hasta el punto de guardarlo
solo para recordar aquel día.
El mismo que parecía tan normal,
hasta que se convirtió en extraordinario.
Bienvenidas al poder de lo Kotidiano.